“Harry and Harriet”, de Lou Carrigan

Harry and Harriet; por Lou Carrigan [Antonio Vera Ramírez]. Barcelona: Bruguera, julio 1974. Colección: La Huella; nº 1.

  • Reedición: Barcelona: Bruguera, 1978. Colección: Punto Rojo; nº 853.

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«La Huella» fue una interesantísima colección que duró 141 números, de julio de 1974 hasta diciembre de 1977. Inicialmente, la idea consistía en cubrirla solo con la obra de Lou Carrigan, y dentro de la temática, digamos, de policíaco / suspense / intriga / espionaje, siempre con un cierto grado de sofisticación. Sin embargo, parece ser que no consiguieron los suficientes títulos (de esos 141, 116 son de él), así pues se tiró de otros tres autores, en concreto Curtis Garland, Silver Kane y Burton Hare. La inauguración de esta colección fue con la presente, Harry and Harriet —así, en inglés, y sin el símbolo & con que aparece en determinadas fuentes—.

La lectura de esta novela se hace facilísima, y da la impresión de que escribirla ha resultado igual de fácil. Craso error. Esa ligereza, esa vitalidad y esa chispa que impregnan la narración son obra de un autor con mucha experiencia. Hablo de «ligereza», lo cual no significa superficialidad. Resulta en verdad difícil escribir algo con el tono guasón de la presente obra, y que no parezca que el autor no se ha tomado la labor en serio y haya hecho un trabajo descuidado.

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Harry and Harriet nos presenta a un detective privado en las últimas, que recibe la solicitud de la secretaria de un colega, que trabaja en el mismo edificio: ella le cuenta que su jefe lleva un par de días desaparecido y se ha encontrado hoy la oficina revuelta, como registrada en busca de algo. Así, pues, Harry y Harriet —que así se llaman nuestros dos personajes— procederán a investigar un caso más complejo de lo que aparenta en un inicio. El referido caso resulta sumamente interesante, pero lo que de verdad da cuerpo a la narración es la relación que se establece entre Harry y Harriet, propia de una comedia de enredo, como si de una película de Rock Hudson y Doris Day se tratara. Los diálogos entre ellos dos, las pullas, la ironía, son constantes, y la lectura se convierte en una absoluta delicia.

El final es el que todos sospechamos, es decir, los dos se enamoran y deciden casarse. Es una lástima la manía de Bruguera de no aceptar series —salvo la exitosa «Baby», también de Carrigan—, porque hubiera resultado fascinante conocer más aventuras de esta pareja de detectives, ya casados —hasta la muerte de Franco, otra obligación para los autores de los bolsilibros era que las parejas no se casaran hasta el final, para que el lector no se los imaginara cometiendo actos pecaminosos— investigando nuevos casos. Qué se le va a hacer. Al menos, tenemos esta joyita para disfrutar.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

 

CALIFICACIÓN: ****

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

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“El tesoro diabólico”, de Ada Coretti

El tesoro diabólico; por Ada Coretti [Isabel Irigaray Echevarri]; ilustración de la cubierta, Alberto Pujolar. Barcelona: Editorial Bruguera, 1974. Colección: Selección Terror; nº 59.

  • Género – materia: terror – herencias malditas – asesinatos grotescos – animales en rebeldía

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Resulta un tanto inhabitual que, dentro de la literatura de terror del bolsilibro, hubiera mujeres. Ada Coretti —de verdadero nombre Isabel Irigaray Echevarri— escribió abundantemente en esta colección de Bruguera, aunque para ello se reservó el referido seudónimo. También escribió novela romántica, para lo cual firmó como Isabel Irigaray, siendo la más antigua que he localizado de 1954, de título ¡Cuidado con ese hombre! Según se nos refiere en el imprescindible blog La memoria del bolsillo, “Como Ada Coretti escribió 63 títulos en la colección de Selección Terror, y tan sólo 7 novelas policiacas, 6 en punto rojo y 1 en Servicio Secreto”. No es una autora especialmente afamada, aunque recientemente ha gozado de un artículo laudatorio, “La dama de las mutilaciones: Ada Coretti”, obra de Jordi Llavoré, y publicado en la revista Ulthar nº 1 (Alberto López Aroca, junio de 2017).

Aquí tenemos al protagonista, que llega a una mansión apartada a requerimiento de un amigo de su padre. En realidad, la invitación era para el padre, pero como este se halla ausente, él se presenta por toda la jeta. El buen anciano le informa, de forma bastante vaga, que un peligro le acecha, y el héroe procederá a quedarse para protegerle. En la mansión también habitan las tres hijas del hombre, dos muy feas y antipáticas —aunque la mediana está salidísima—, y la joven, adorable y menor de edad; también están un sobrino y un amigo de este. Además, por la región circula la noticia de que una loca ha escapado del manicomio cercano, y que busca venganza en los antiguos habitantes de la mansión.

Para ser francos, el estilo literario de doña Coretti es tirando a mediocre, y hay ocasiones en que algunas frases hay que leerlas en un par de ocasiones para entender su significado, tan mal redactadas están. La trama resulta bastante pueril, y casi podría asemejarse a un trabajo escolar. Hay que referir, amén de lo ya narrado con anterioridad, que la loca se oculta en una cueva escondida detrás de una cascada, donde guarda un tesoro de diamantes y rubíes, y que es escoltado por una boa —sí, en plena campiña inglesa—.

Tenemos, pues, una historia que podría parecer propia de un episodio de Los Colby, Dinastía o alguna de esas series de los ochenta, lleno de infidelidades, traiciones e intrigas familiares. De terror no se puede considerar, pues la autora no hace esfuerzo alguno para crear una atmósfera. Se trata más bien de una intriga policial, convencional y obvia, que a veces adorna con descripciones tipo “tenía el corazón a la vista, y los intestinos esparcidos”, de ahí lo de «dama de las mutilaciones» del artículo referido.

La novelita podría ser un engendro sin el menor interés si no fuera porque, a tal nivel de desvarío llega, con diálogos solemnes y personajes femeninos propios de dos siglos atrás, que uno termina divirtiéndose mucho. Reconozco que en más de una ocasión se me ha escapado una carcajada, aunque témome que eso no estaba entre los objetivos de la autora. El resultado, por supuesto, no es una de las grandes joyas de la literatura, pero es un despiporre total.

Carlos Díaz Maroto

 

CALIFICACIÓN: *

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

 

“Mi bella asesina”, de Curtis Garland

Mi bella asesina; por Curtis Garland [Juan Gallardo Muñoz]. Barcelona: Editorial Bruguera, 1975. Colección: Servicio Secreto; nº 1300.

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El protagonista de esta novela, ambientada en Londres, se apellida Eastwood, pero solo es un ex deportista que ahora trabaja en televisión de comentarista del medio. Está a punto de casarse, cuando un día se cuela en el apartamento de su prometida y encuentra un sobre con una foto suya, y una orden de matarle. Cuando, días después, le pide explicaciones por teléfono, ella le cuelga y desaparece, y cuando la va a buscar al trabajo —actúa como modelo— le dicen que abandonó el empleo unos días atrás…

Así arranca este bolsilibro de Curtis Garland, narrado en primera persona, técnica de gran complacencia para el autor, protagonizada, como también es norma en él, por un detective “aficionado” que actúa al margen de la ley, superando a esta en capacidad deductiva. Entre los estilemas característicos del autor, destaquemos también alusión directa a Arthur Conan Doyle y su mítica creación Sherlock Holmes.

A destacar que el narrador, es decir, el tal Eastwood, hacia el inicio hace un comentario de lo más homófobo acerca de un individuo, e incluso llega a citar Sodoma y Gomorra. En otra ocasión, reflexiona acerca de los cantantes de rock y los asesinos, «hoy en día indistinguibles». Aunque se le describe joven, parece tener una moral más bien decimonónica.

La temática de la obra resulta muy característica del pulp, pues tenemos a modelos que son manipuladas mentalmente para convertirlas en asesinas programadas. Esto se descubre hacia el final, y hasta llegar ahí se centra en la investigación típicamente detectivesca, así como en los flirteos del protagonista con distintas modelos. Es una obra atractiva, pero personalmente hubiera preferido que todo se desvelara mucho antes, y tuviéramos asesinas robóticas circulando por Londres con licencia para matar. Tal vez podría haber sido mejor, pero la profesionalidad de Garland hace que la lectura se haga grata y entretenida.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

“El rey de la Tierra” de Glenn Parrish

El rey de la Tierra; por Glenn Parrish [Luis García Lecha]; autor de la ilustración: Salvador Fabá. Barcelona: Editorial Bruguera, 1975. Colección: La Conquista del Espacio; nº 233.

  • Género – materias: ciencia ficción – viajes espaciales – Conquista de la Tierra – megalomanía – sociedades secretas – investigación.

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El día 25 de mayo de 2155 el planeta Tierra recibe el siguiente comunicado:

«Yo, JANUS I, Rey-Emperador de la Tierra, Señor de todos los Pueblos y Razas, y Dueño de todos los Seres Vivientes. Supremo Legislador, Distribuidor de la Justicia y Guardador del Orden. Pont. Max.

»A todos los habitantes del planeta, pero muy especialmente a su gobierno, hago saber:

 »He decidido tomar el poder y hacer efectivos los títulos mencionados antes, por lo que el gobierno actual deberá dimitir en bloque y traspasarme los poderes antes del 25 de noviembre de presente año. Y si no lo hiciere así, el planeta sería destruido.

»¡Terrestres, leed, oíd! Vosotros queréis vivir. Colaborad conmigo en la formación de mi nuevo gobierno, destituyendo al actual.

»Y para demostrar la inmensidad de mi poder, el próximo día 30 de mayo haré que el asteroide XK-7.062 pase rozando las capas superiores de la Tierra. Los científicos os explicarán las características de dicho asteroide y también os dirán si es cierto que el poder de un hombre puede o no arrancarlo a su órbita secular.

«Terrestres, obedeced a vuestro Rey-Emperador,

»JANVS I.»

 

Aunque al principio muchos creen que se trata de una broma, el investigador King Wallace y la científica Athenia Hudson toman cartas en el asunto para tratar de descubrir la identidad del enloquecido megalómano que pretende apropiarse del planeta junto a su secreta sociedad de ciudadanos ambiciosos.

Esta divertida novela se halla ambientada en tres escenarios: en la Tierra del siglo XXII, en un enorme y lujoso satélite artificial que la orbita y en el asteroide que chocará contra nuestro planeta si no se cumplen las órdenes del tal Janus I. La narración posee todas las características de su solvente autor: un tono de melancolía muy meritorio, una acción pausada pero sostenida en todo momento, antagonistas siniestros y sin escrúpulos que, por enriquecerse, son capaces de todo, protagonistas intrépidos y generosos y un halo crepuscular que envuelve toda la trama.

También, como era de esperar, personajes sin evolución psicológica, que son los mismos personajes de casi todas las novelas de Parrish/Carrados/Milk/Lecha. Pero este defecto se olvida fácilmente cuando uno, como lector, se sumerge en la historia y disfruta de las aventuras que el autor propone, aunque sean de sobra conocidas.

A destacar las secuencias inquietantes y de thriller en el satélite artificial y las angustiosas en el asteroide capaz de causar la devastación de nuestro mundo.

Una, en fin, estimable novela que todo buen lector de bolsilibros de ciencia ficción agradecerá.

En mi calificación del 1 al 5 la puntúo con un 3.5.

Luis Ángel Lobato

 

“Kárate sanguinario”, de George Sound

Kárate sanguinario; por George Sound [María Dolores Canales Bustamante]. Barcelona: Bruguera, septiembre 1983. Colección: Doble Juego; nº 76.

  • Género – materia: policiaco – artes marciales

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Llegó un momento en el que editorial Bruguera, para diversificar su oferta, creó la editorial Ceres, que funcionó más o menos entre 1979 y 1983, hasta qua la crisis hizo que cerraran esa filial, y las colecciones que allí publicaron entraron a formar parte de su fondo, conservando la numeración. La colección «Doble Juego» se centró en historias de deporte. Puede que a algún lector le sorprenda, e incluso le provoque rechazo, pero cabe recordar que en la época dorada de la literatura popular española un autor como José Mallorquí trató también la materia, con muy sólidos resultados, además. De todas maneras, salvo error, la presente colección utilizaba el deporte como escenario de fondo para tramas que, en realidad, eran criminales o de aventuras. De hecho, la presente novela incluso podría haber formado parte de otra colección, «Kiai», centrada en las artes marciales.

Se da la curiosa circunstancia de que detrás del seudónimo de George Sound (¿guiño a George Sand?) se encuentra una mujer, María Dolores Canales Bustamante, también conocida como Lola Canales (Madrid, 30 de julio de 1947). Antropóloga de profesión, y también actriz, maestra y pianista, en 1968 fue detenida y acusada falsamente por el gobierno franquista, por lo cual cumplió sentencia en la prisión de Ventas, en Madrid. Esa experiencia la narró en Alias Lola: historia de las últimas presas políticas de la cárcel de Ventas (Temas de Hoy, 2007). También es autora del ensayo Los nuevos jinetes del Apocalipsis (Espejo de Tinta, 2005) y co-escribió con Antonio Piera A la luz de la Esperanza (Akal, 1982), una colección de entrevistas. Estuvo exiliada en París, donde trabajó como doncella en una casa señorial. En el ámbito del bolsilibro, realmente le conocemos poca actividad, y parece ser que escribió un puñado de novelas de a duro con el seudónimo de George Sound hacia 1983.

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Lola Canales aka George Sound

El protagonista responde al nombre de Johnny Lamadrid, y es de origen mexicano. Es dueño de un gimnasio, donde imparte clases de artes marciales. Allí va a visitarle un amigo, que es policía, para solicitar ayuda en una investigación: han aparecido dos cadáveres, y ambos parecen ser víctimas de un golpe de kárate en el cuello. La implicación en la encuesta policial, por supuesto, se complicará.

La trama es sencilla y directa, y podría recordar un tanto a las de idéntica temática que elaborara Lou Carrigan, salvo con un tono más ligero. Además, la presente novela es un tanto más breve de lo normal, por lo cual todo ha de avanzar a una velocidad trepidante. La autora logra dar vivacidad a las peripecias, los diálogos son mordaces y divertidos, sobre todo por las pullas que se lanzan de continuo los dos amigos, karateca y policía, y la redacción es correcta dada la situación en que se escribían estas novelas.

 

Carlos Díaz Maroto

Agradecimientos a Jesús Cuadrado y “Bolsiportadas Bolsilibros”.

 

 

Colección Doble Juego, de Ceres/Bruguera

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Ceres / Bruguera

Colección creada por Ediciones Ceres, dedicada a la temática del deporte, pero por lo general enclaustrada en tramas criminales o de aventuras. Cuando desapareció Ceres, filial de Bruguera, siguió editándose bajo esa editorial, y siguiendo la numeración. Aparecieron 86 números, entre marzo de 1982 y noviembre de 1983.

Agradecimientos a Ishcar Lasombra, en el apartado técnico
y a Francisco Moraleja por la aportación de datos.

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01 El traspaso Alex Simmons
02 La gloria o la muerte Lou Carrigan
03 El doble rostro del deporte Rocco Sarto
04 Derby Curtis Garland
05 Carrera hacia la muerte Alan Parker
06 Camino a la olimpiada Alex Simmons
07 Con los guantes por delante Joseph Berna
08 El desafío Rocco Sarto
09 Drogas y– ¡gol! Alan Parker
10 El makimono Lou Carrigan
11 A brazo partido Lucky Marty
12 ¡En guardia! Alex Simmons
13 Duelo entre delfines Joseph Berna
14 Tiradores de élite Lou Carrigan
15 Con la muerte en los puños Sven Martz
16 La gran jugada Lucky Marty
17 El aliento del kiai Lou Carrigan
18 Competencia mortal Rocco Sarto
19 Rivales en la delantera Alex Simmons
20 El testigo Elliot Dooley
21 Su primer tongo Lucky Marty
22 Cada hoyo un muerto Alan Parker
23 París-Dakar, rallye de muerte Curtis Garland
24 Match-ball Lou Carrigan
25 Juego sucio Alex Simmons
26 Carne de ring Lucky Marty
27 Inmersión peligrosa Red Walker
28 La pareja invencible Joseph Berna
29 El último tanto Alex Simmons
30 El tour de la droga Alan Parker
31 ¡Penalty! Curtis Garland
32 ¡A todo gas! Lucky Marty
33 La flecha humana Joseph Berna
34 Dopping Elliot Dooley
35 Golpe a traición Alex Simmons
36 El bólido rojo Burton Hare
37 Pánico en la cancha Adolfo Quibus
38 La raqueta de oro Joseph Berna
39 Poker de ases Lucky Marty
40 Máscara de oro Alan Parker
41 Vuelo sin retorno Rocco Sarto
42 ¡Ganador! Alex Simmons
43 Ídolo de barro Lucky Marty
44 Manos vacías Lem Ryan
45 La apuesta era la vida George Sound
46 El terror de los estadios Joseph Berna
47 Sangre, oro y ¡gloria! Lucky Marty
48 Asesinato en el hipódromo Alan Parker
49 Ocho bajo par George Sound
50 Falso campeón Lucky Marty
51 Indulto en la plaza Alex Simmons
52 La pareja más completa Lou Carrigan
53 La mordedura de la serpiente Lem Ryan
54 Te haré besar la lona Alex Simmons
55 El as italiano Joseph Berna
56 Lucha hasta el fin Lucky Marty
57 Ringo Curtis Garland
58 Historia de un crack Lem Ryan
59 Golpea fuerte, Roger Adolfo Quibus
60 Rebote fatídico Adolfo Quibus
61 Locura púrpura Curtis Garland
62 La lesión Lem Ryan
63 El rey del basquet Joseph Berna
64 K.O. mortal Alan Parker
65 Contraataque fulminante Adolfo Quibus
66 Infierno de bambú Curtis Garland
67 Las zarpas de un gato Lem Ryan
68 Isla de la Calavera Curtis Garland
69 Viraje mortal Adolfo Quibus
70 Touché Lem Ryan
71 La noche de “La Cobra” Curtis Garland
72 Raqueta de oro Lucky Marty
73 Masacre en el béisbol Adolfo Quibus
74 Cinco discos de jade Curtis Garland
75 La carrera de la muerte Joseph Berna
76 Kárate sanguinario George Sound
77 El asesino del césped Lem Ryan
78 Ajedrez de terror Curtis Garland
79 Trampa para un campeón Joseph Lewis
80 La novia del karateca Joseph Berna
81 Muerte en el circuito Alan Parker
82 ¿Por qué lloras, campeón? Lucky Marty
83 La senda de la espada Lem Ryan
84 Los gigantes de la ruta Adolfo Quibus
85 Tragedia en Wembley Thomas Lower
86 Marcaje al hombre Frank Caudett
87 Pentlaton mortal Lou Carrigan

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“La rebelión de los espectros”, de Kelltom McIntire

La rebelión de los espectros; por Kelltom McIntire [José León Domínguez Martínez]; ilustración de la cubierta, Jorge Sampere. Barcelona: Editorial Bruguera, 1977. Colección: Selección Terror; nº 232.

  • Género – materia: terror – ciencia ficción – intriga – científicos locos – animales mutados – muertos vivientes.

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Kelltom McIntire es uno de los escritores más interesantes de bolsilibros, pero tengo la impresión de que no está muy valorado. No es que reciba críticas negativas, e incluso alguna de sus obras puede que tenga valoraciones óptimas, pero no existe un consenso en considerar globalmente sus creaciones como algo positivo dentro de los cánones de este tipo de publicaciones. Es de lamentar que esta novela no consiga que cambie esa imagen, pues no es precisamente de lo mejor que escribiera.

El estilo es desmañado, mecánico y poco elaborado, con frases cortas y descripciones en exceso sucintas, y se exponen comportamientos de los personajes que resultan algo absurdos, como la estupidez del jefe de policía, que no entiende decisiones obvias de su subalterno, o que el propio jefe de policía tema que su agente muera de miedo por pasar una noche en la Morgue. El primer tercio de la novela no puede considerarse sino mediocre. Más adelante, a medida que progresa la trama, lo desquiciado de esta hace que resulte agradable de seguir, dado que queda inmersa en un tono totalmente pulp, con un científico loco que ríe a carcajadas y que resucita a los muertos, y a otro le extrae el cerebro para implantárselo a un gorila, quien hablará con suma educación, aunque con voz gangosa. A todo esto, el mono protagoniza un momento desternillante, cuando el protagonista exclama: «¡El gorila! ¡Se escapa conduciendo el coche-patrulla!»

En suma, no de las novelas a recordar de José León Domínguez Martínez, pero si se logra superar ese primer tercio, la diversión está asegurada.

Carlos Díaz Maroto