“Los hermanos Walton”, de Silver Kane

  • Los hermanos Walton; por Silver Kane [Francisco González Ledesma]; ilustración de la cubierta, José María Company. Barcelona: Ed. Bruguera, septiembre 1980. Colección: Bravo Oeste; nº 1024.

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Cuando se habla de Silver Kane, indefectiblemente viene a colación su nombre real, Francisco González Ledesma, y su especialización, con tal apelativo, en el género policial, lo cual le conllevó no poco prestigio. Pero también es digno de recordar que, en su etapa de bolsilibro, y cuando usó ese tan sonoro apodo anglosajón, logró una fama inusitada como autor de westerns, y Bruguera lo distinguía con una grafía enorme dentro de sus colecciones, como se puede comprobar en la portada que se reproduce.

Este Los hermanos Walton es un western, efectivamente, como su propio título deja traslucir. Pero también dispone de un primer capítulo destacado por su singularidad: arranca con un asesinato que parecería propio del género policial, o inclusive de la variante cinematográfica denominada “giallo”. También está estructurado en varias partes, que saltan atrás y adelante en el tiempo -unas escasas horas- en diversas ocasiones. Si se hubiera escrito de forma lineal carecería de la potencia que ofrece ese peculiar arranque.

A continuación la narrativa se calma, pero aún así, la aventura en la que nos sumerge Kane es cautivante, y la forma en que maneja los personajes es bastante atractiva, en especial un protagonista más polifacético del que aparenta. Ningún personaje es lo que parece ser, hay espacio para el humor, el misterio, varios tiroteos, malos que no son tan malos y buenos que no lo son tanto. Un western a mitad de camino entre el tradicional y el spaghetti, con elementos de intriga policial, no podía ser menos viniendo de quien viene.

En suma, un entretenimiento de lo más gozoso.

Carlos Díaz Maroto

 

 

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“El yeti”, de Curtis Garland

El yeti; por Curtis Garland [Juan Gallardo Muñoz]; ilustración de la cubierta, Alberto Pujolar. Barcelona: Ed. Bruguera, 1975. Colección: Selección Terror; nº 117.

  • Reedición: Barcelona: Ed. B, 1992. Colección: Selección Terror; nº 33.
  • Materias: aventuras exóticas – mutaciones

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El yeti, también conocido como “el abominable hombre de las nieves”, es un ser mitológico que, se supone, habita en el Himalaya, en las regiones deshabitadas de Nepal, Tíbet y Bután. Amén de “yeti”, los indígenas de la zona también lo llaman “Meh-Teh” o “Mi-go”, entre otros términos, y se hizo popular en occidente hacia finales del siglo XIX, con las primeras expediciones de alpinismo a aquellos remotos lugares. El apelativo occidental fue implantado en 1921 por el teniente coronel Charles Howard-Bury, cuando, durante la llamada Expedición Británica de Reconocimiento del Monte Everest de 1921, descubrió unas huellas, y así lo hizo constar en el libro que se publicó en honor de tal expedición.

La primera película que se rodó sobre el “personaje” fue The Snow Creature (1954), dirigida por W. Lee Wilder, y en 1975 se estrenó el film español La maldición de la bestia, con dirección de Miguel Iglesias Bonns, donde se unía a esa criatura con el hombre lobo interpretado y creado por Jacinto Molina-Paul Naschy.

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Precisamente de ese mismo año es esta novela de Curtis Garland centrada en tan enigmático ente. Comoquiera que transcurre en el Himalaya, el autor, cinéfilo voraz, hace constantes alusiones a Horizontes perdidos, la novela de James Hilton de 1933 y/o la película derivada de esta obra de Frank Capra en 1937. De hecho, el flash-back narrado en esta obra tiene un tono muy similar a lo narrado por Hilton, describiendo el vagar por la zona de modo parecido, solo que metiendo de por medio al yeti.

De hecho, la novela en su totalidad entre más de lleno dentro del género de aventuras exóticas que dentro del terror fantástico, siendo la intervención del referido yeti, pese a su nombre dar título a la novela, bien escasa, con una aparición de escasas páginas dentro de la totalidad, aunque su “presencia” se perciba a lo largo de muchos momentos, creando una atmósfera interesante.

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Salvo por el referido flash-back, en resto de la novela está narrado en primera persona por un guía profesional, que es contratado por un hombre después de que su esposa e hija desaparecieran en el Himalaya, tras el ataque de un supuesto yeti a los sherpas que los acompañaban. La aventura es larga, a la cual se irán añadiendo personajes, y no puede decirse que la presente sea una de las mejores novelas de Garland, si bien está narrada con solvencia y profesionalidad, y ese aire levemente minimalista le otorga cierto atractivo.

Como anécdota añadamos algo que el lector ya habría distinguido por las imágenes: la novela fue reeditada de nuevo en la nueva colección homónima creada por Ediciones B, y en esta ocasión hasta repitió la excelente portada dibujada en su tiempo por Alberto Pujolar, y que para reproducir a la criatura hace uso del mítico King Kong de la película de Ernest B. Schoedsack y Merian C. Cooper que puede distinguirse aquí mismo.

Carlos Díaz Maroto

“Jack el Destripador”, de Curtis Garland

Jack el Destripador; por Curtis Garland; edición de Alberto López Aroca; prólogo de Andrés Peláez Díaz; ilustración de la cubierta: Sergio Bleda. Madrid: Academia de Mitología Creativa “Jules Verne”, 2016.

  • Materias: psycho-killer – Jack el Destripador – Inglaterra victoriana

PORTADA BUENApeq

Estamos ante el tocho Aroca, como es conocido este estupendo y muy bien trabajado volumen, compuesto por un magnífico, antológico prólogo de Andrés Peláez Díaz que precede a la mejor antología jamás realizada en este Estado sobre, por y para la figura de Jack el Destripador, tomando como base las novelas que sobre este personaje escribió el Maestro del Bolsilibro, ergo Curtis Garland, el grandísimo Juan Gallardo Muñoz, autor al que venero, pues imprescindibles son todas sus obras y todo lo que se haga por recuperar sus escritos es poco. Sueño yo con que algún día alguna editorial con posibles y valiente edite la Biblioteca Completa Curtis Garland con todo su material, todas sus obras completas. ¿Os imagináis? Soñar sigue siendo gratis…

Ensoñaciones aparte, nos encontramos ante una obra con una edición excelente, realizada con todo el amor posible. Es de esos libros que son muchísimo más que un libro. Por muchos motivos y razones.

La magna obra comprende la nada desdeñable cifra de seis bolsilibros y un reportaje novelado cuyos títulos y sinopsis desgranamos a continuación:

crimenes

  • “JACK EL DESTRIPADOR”

Es el reportaje novelado. Una hábil mezcla entre una crónica periodística y hábiles diálogos, representa el mejor aperitivo para este tomo.

manuscrito

  • “EL MANUSCRITO DEL DESTRIPADOR”

Joya de los bolsilibros. Un misterioso manuscrito desata una serie de asesinatos en la segunda mitad del siglo XX, y varias generaciones después el nieto descubre que su abuelo pudiera ser el famoso Destripador. Una de las mejores obras que contiene este volumen, con esa tipografía tan bien lograda en los manuscritos. Otro acierto de esta obra.

niebla

  • “NIEBLA EN WHITECHAPEL”.

La dualidad de dos jóvenes habitantes del popular barrio londinense y muertes de prostitutas nos llevan por un laberintico camino a un sorprendente final.

seda

  • “SEDA Y NIEBLA PARA EL ASESINO”.

En esta ocasión la seda roja es la espita que despierta el ansia asesina en quien menos se espera, que es el asesino. Con ese toque Garland que tanto nos gusta.

londres

  • “LONDRES 1888”.

Inencontrable bolsilibro que tenemos la ocasión de disfrutar gracias al antólogo que ha tenido a bien incluirlo. Sangre a raudales.

yo

  • “YO, EL DESTRIPADOR”.

Dedicado a un socio de A.C.H.A.B., de lo cual me enorgullezco. Brillante ejercicio, destacando el carácter de las cartas autografiadas por nuestro asesino favorito.

vuelve

  • “VUELVE JACK EL DESTRIPADOR”.

Cierre del volumen con este título que nos devuelve de nuevo a los horrores de Londres a años vista de la desaparición de Jack. Muy gore y con toques bizarros. También es uno de los títulos que más me ha gustado.

Ya para terminar decir que si no te has hecho con este tochaco no pierdas el tiempo más, ahorra unos eurillos e inviértelos en este gran libro. Sublime Garland. No te vas a arrepentir.

Andrés Ramón Pérez Blanco

“Diamantes en bruto” de Adolf Quibus

Diamantes en bruto; por Adolf Quibus [Adolfo Quibus García];  ilustración de la cubierta, Sempere. Barcelona: Editorial Bruguera, enero 1984. Colección: Tam-Tam; nº 79.

  • Materias: Naufragios – islas perdidas – yacimientos de diamantes.

Quibus copia

 Si hay algo que caracteriza a los bolsilibros de Adolf Quibus es su cualidad coral. Jamás pasó tanto en tan pocas páginas. A lo largo de estas y desde el comienzo de la obra te vas metiendo en una espiral aventurera que no te deja escapar hasta su casi siempre —como en la práctica totalidad de los bolsilibros en general—abrupto final, en general con un beso romántico (ponga FIN), o el tímido inicio de un idílico romance. Eso tampoco falla en los bolsis de Quibus.

Vámonos ya, que para luego es tarde… Mike Newman en un barco anti naufragios que acaba naufragando. Creyéndose único superviviente, enseguida se encuentra con dos compañeros de fatigas: Tim Hollins, joven y locuaz, y Sugar Ray, más taciturno y pesimista que ambos. De pronto Sugar Ray desaparece. De súbito, la aventura, el desafío, el cambio de ritmo dentro de la historia. Se descubre que la isla no está deshabitada, sino que existe en ella una oculta ciudad; conocemos al despiadado Sir Thomas, eminente científico, el descubrir que la isla es un yacimiento de diamantes en bruto, la rebelión de Tim, el encierro, el abrupto encuentro con Noemí, una hembra de infarto (ya sabemos que en todos los bolsis sólo hay mujeres de bandera). Mil aventuras más con Noemí…. Arf, arf… Déjenme respirar, ya que el bolsilibro no te deja.

Otra vuelta de tuerca y nos encontramos con una reina blanca y hambrienta de sexo que deja a Mike extenuado… Otro giro y en una de estas la reina Tamira (pues Tamira es su nombre) muere en un ataque perpetrado por los monos gigantes de Samar, el gran brujo de la diosa Kali, a quién deben sacrificarse vírgenes… Aparición milagrosa de Noemí y del infortunado Sugar Ray… La virginidad de Noemí se pierde por el camino a fin de no ser merienda para Kali y gran traca fin de fiestas con boda y todo.

Bolsilibro este muy entretenido, de fácil y ágil lectura, con capítulos cortos e intensos, sin otra pretensión que la de evadirnos de lo que nos rodea, que eso sí que es una aventura…

Andrés Ramón Pérez Blanco

“Sesión continua”, cuatro novelas de Curtis Garland, por A.C.H.A.B.

A.C.H.A.B. –Asociación Cultural Hispanoamericana de Amigos del Bolsilibro– va a sacar a la luz en breve un interesante y grueso volumen, compuesto por cuatro novelas escritas por Juan Gallardo Muñoz, más conocido como Curtis Garland, gracias al acuerdo establecido con la hija del autor, Mercedes Gallardo.

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El volumen responde al título de Sesión continua, y se trata de un tomo recopilatorio, de más de 350 páginas, con cuatro títulos que escribió Garland, y que tienen sus símiles en la pantalla grande, sea por ser directamente el guionista (o co-guionista), por estar basado en sus novelas o, simplemente, y sin autorización, se tomó una idea suya para el guion.

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Para la portada se cuenta, de nuevo, con la colaboración magistral de Pejo Ide, portadista de la primera publicación de la asociación, El Carnicero de Montmartre, otra novela de Garland.

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Para conseguir un ejemplar se puede uno hacer socio de la agrupación, o bien simpatizante. Más información en: http://amigosdelbolsilibro.blogspot.com.es/