“Reyes del espacio”, de Clark Carrados

Reyes del espacio; por Clark Carrados [Luis García Lecha]; autoría de la ilustración: Antonio Bernal. Barcelona: Editorial Bruguera, 1975. Colección: “La Conquista del Espacio”; nº 238.

  • Materias: Viajes espaciales – Planetas extraños – Intrigas políticas – Investigación.

Portada-Agosto

Estupenda narración de Clark Carrados en clave de space opera: mundos extraños, fauna delirante, viajes estelares, intrigas políticas y sosegadas aventuras se dan cita en esta magnífica y entretenida novela, una de las mejores de su autor en la colección LCDE.

Kevor Caidin, quien ha pasado su aventurera juventud en otro sistema estelar, en el conjunto planetario de Nuevo Saturno y sus Cinco Satélites, ayudando a su nuevo rey e íntimo amigo Sthuvros en sus tareas pacificadoras, ha regresado a la Tierra.

Diez años después, Kevor Caidin, en su mansión terrestre, recibe la visita de la joven Perla Uttis para contratarlo como piloto de una nave que la traslade, precisamente, a Nuevo Saturno en busca de una herencia materna rodeada de misteriosas coincidencias. Al mismo tiempo, Caidin, a través de un medallón que une instantáneamente sus sentimientos con los de su amigo Sthuvros, comprueba que este ha muerto. Y de nuevo nuestro protagonista, con la bella Perla Uttis, emprende el retorno hacia el planeta donde transcurrió su juventud y así desvelar lo sucedido al rey Sthuvros y aclarar los enigmas que rodean a la oscura herencia de su compañera de viaje. Pero hay conspiradores que no desean que lleguen a buen puerto y convertirán el viaje que se realiza a través de sucesivos saltos por el hiperespacio en una auténtica pesadilla, así como su posterior estancia en el sistema planetario de Nuevo Saturno y sus Cinco Satélites.

La narración, con el tono intimista, melancólico, nostálgico y crepuscular propio de su autor, incide abiertamente en los sentidos y en los sentimientos, ofreciéndonos pasajes magistrales en los satélites de Nuevo Saturno, con una fauna y flora alucinante (osos gigantes, árboles carnívoros, ciénagas insondables), o entre los anillos laberínticos del planeta, formados por asteroides de hielo y roca en los que se abren tenebrosas cavernas y mortíferos precipicios.

Estamos, pues, ante una novela –eso sí; todos los personajes son de una sola pieza y sin apenas evolución psicológica (es, casi siempre, lo normal en nuestro autor)– que, aunque sigue las temáticas distintivas de García Lecha, como son los viajes siderales con sus azarosos sucesos, la acción siempre comedida, las conspiraciones políticas interestelares, la investigación y los imprevistos toques de tipo surrealista o del absurdo, ofrece algo más de lo que se espera: se nos lanza, con inteligencia, una espléndida carga sensorial y de suave tristeza, con descripciones coloristas cercanas al impresionismo, que envuelve una trama divertida, emocionante y muy bien contada.

En mi calificación del 1 al 5 la puntúo con un 4.

 

Luis Ángel Lobato