En la muerte de Charles Mitchell

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Este aciago lunes, 13 de febrero de 2017, amanece con la triste noticia de la muerte de Charles Mitchell. Charles Mitchell, o también Carlos Miguel Martínez, nacido en Madrid en 1925. Fotógrafo de profesión, y aventurero de vocación, durante una etapa de su vida también se dedicó a la escritura de bolsilibros. Un puñado, nueve en total, publicado por Editorial Bruguera, entre la década de los cincuenta y principios de la de los sesenta, y después, por desgracia para los aficionados a la lectura de este tipo de obras, desapareció del panorama. Según me contó personalmente, en uno de sus viajes descubrió en Portugal una de sus novelas, traducida, y de la que no tenía noticia. Así pues, cortó por lo sano y ya no publicó más.

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El autor, junto al estudioso David Panadero

Era un gran aficionado al noir más visceral, enérgico. Sus novelas son impactantes, directas, con personajes estupendamente descritos. Alguien comentó, y sin exagerar, que podría haber sido publicado al lado de los maestros estadounidenses del género.

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Pese a haber abandonado la publicación, en realidad nunca dejó de escribir, y ha dejado a la posteridad algunas obras inéditas. Pude leer una de ellas, sobre un psicópata francotirador, que me pareció excelente. Un personaje descrito con energía, que encuentra un alma gemela para llevar a cabo su enfermiza labor. Era una historia de intriga, pero también un perturbador retrato de unos personajes arrostrados por la fatalidad y la desesperación.

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Un hombre cordial, intenso y amante de narrar su trepidante vida, siempre lo recordaremos. Descansa en paz, amigo. Hasta siempre, Carlos.

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La Saga del Orden Estelar de A. Thorkent

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Ángel Torres Quesada

A. Thorkent es el seudónimo del gaditano Ángel Torres Quesada (nacido el 2 de abril de 1940), uno de los más fértiles autores de ciencia ficción que ha dado nuestro país, y en especial la provincia de Cádiz, demarcación sorprendentemente fértil en autores de estas características. Hoy día es conocido por las obras que ha publicado con su nombre auténtico —por citar una sola, pongamos Los sicarios de Dios (Pulp Ediciones 2001, colección Aelita nº 4), que casualmente viene a integrarse también en el universo del Orden Estelar—, pero durante mucho tiempo se refugió detrás del citado seudónimo (y también el de Alex Towers) para publicar los celebérrimos bolsilibros de los que se nutre esta web.

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Cuando Torres Quesada comenzó a escribir para Editorial Bruguera[1], dentro de la colección La Conquista del Espacio, junto a títulos “sueltos”, digamos, comenzó a colar lo que después se conocería como la Saga del Orden Estelar, formada por novelas cortas que compartían un universo común, redactadas a lo largo de catorce años y compuesta de más de cincuenta historias. La política editorial de Bruguera en sus colecciones era muy estricta, así, los protagonistas habían de ser solteros y, cuando acababa la historia, tenían permiso para casarse; una vez finalizada la lectura, pues, los personajes podían abandonarse a la concupiscencia, pero mientras el lector seguía su rumbo habían de permanecer totalmente célibes. Y otra de esas imposiciones era que cada novela había de empezar y terminar en un único volumen, y estaba prohibida la continuidad, el uso de personajes fijos… Craso error, quizá, cuando algunos de los mayores éxitos en literatura popular autóctona han sido series de personajes fijos, así la Saga de los Aznar o las aventuras de El Coyote de José Mallorquí.

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Ángel Torres Quesada pasó olímpicamente de eso. En algunos casos, de forma tímida, así, en Los brujos de Lero es citado de pasada el planeta Khrisdal, y el propio Thorkent tiene escrita una novela titulada precisamente Un planeta llamado Khrisdal —novela que supondría un duro caballo de batalla del autor con Bruguera—; sin embargo, en ocasiones repetiría personajes de una novela a otra, como Alice Cooper o su amado Adan Villagran. Bruguera le daba toques de atención, pero él seguía entregando las novelas, y se seguían publicando.

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De ese modo, poco a poco, se fue conformando una Historia del Futuro (permítasenos la alusión a Heinlein, inspiración no lejana en la obra torriana), donde se desgrana la creación del llamado Orden Estelar. Previo a ello tendríamos el Imperio Galáctico, un mando corrompido que, a través de algunas novelas, veremos cómo poco a poco se va desmoronando. Tras él vino el referido Orden Estelar, una nueva época de esplendor; en ella se re-inicia el contacto con los planetas que fueron abandonados durante el ocaso del Imperio, y que ofrecen diversos grados de evolución. Todo tiene su declive, y el Orden Estelar lo sufre, existiendo un período que se podría definir como la Decadencia del Orden; tras ésta resurgirá tímidamente una nueva etapa, La Superioridad Terrestre, que logra la unión de las diversas razas galácticas humanas para vencer los peligros no humanos; finalmente se conforma La Liga Estelar, una fase ya totalmente democrática y que ofrece un nuevo Orden.

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La influencia para la Saga es muy variada, y se ha mencionado a autores como E. E. Smith, Jack Williamson y Edmond Hamilton, así como la saga de las Fundaciones de Isaac Asimov, y también, por mi parte, apuntaría la saga Dune de Frank Herbert, o la franquicia de Star Trek, creada por Gene Roddenberry.

Sobre los orígenes del Orden Estelar, Torres Quesada refiere:

La serie comenzó en la segunda novela que me publicó Bruguera en la colección La Conquista del Espacio. El título es Los mercenarios de las estrellas, y aquí es donde verdaderamente aparece por primera vez la honesta y democrática organización del Orden Estelar, aunque comenzó llamándose Orden Imperial y luego cambié el Imperial por Estelar. Por supuesto que no tuve la menor intención de darles un protagonismo tan extenso y que se prolongaría en otros títulos.[2]

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Acerca de la referida pareja formada por Alice Cooper y Adan Villagran el autor nos dice:

Comencé Los enemigos de la Tierra haciendo un guiño, porque lo divertido en aquellos años era burlar la censura, y lo hice a propósito. Adan Villagran bebe los vientos por su comandante, un grado que elegí para el jefe supremo de la UNEX, pues si hubiera elegido el de capitán debería haber puesto que era capitana y se habría sabido que el chico no estaba enamorado de un tío, como podía darlo a entender en las primeras líneas. Hasta un par de páginas más adelante no digo que es una chica, para tranquilizar al censor de turno. Por cierto, gracias a esta novela fue la primera vez que recibí una palmadita en la espalda por parte de la editorial, a pesar, me dijeron, de que no había demasiada acción. No eran muy dados a felicitar a nadie. ¿Que Alice Cooper adquirió más protagonismo que Adan en las siguientes novelas? Es cierto. La chica se lo merecía, ¿no? Era más cerebral que Adan.[3]

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Y sobre las limitaciones impuestas por Bruguera, refiere:

Sobre todo nada de política, nada de sexo (y si lo había debía ser tratado infantilmente), el protagonista tenía que ser tremendamente bueno, honesto y estar siempre aliado de la justicia, para que al final pudiera vencer al malo, el cual tampoco podía pasarse de la raya en su maldad. En resumen, el bien tenía que triunfar y la pareja protagonista, si no aparecían casados desde el principio del relato, tenían que pasar por la vicaría antes de poder acostarse juntos con el carné familiar debajo de la almohada, aunque la acción se desarrollase en el siglo LXXX.[4]

Pasados unos años, Editorial Bruguera creó una filial llamada Editorial Ceres, donde también comenzó a sacar bolsilibros y, aprovechando la mayor permisividad, la censura antes imperante quedó trastocada, e incluso se incentivaba que los personajes practicasen el sexo sin necesidad de estar antes cristianamente bendecidos. Con temática de ciencia ficción se creó la colección Héroes del Espacio, dirigida por Enrique Martínez Fariñas, que solía escribir también con el seudónimo de Lucky Marty. Esta colección, de periodicidad semanal, alcanzó los 244 títulos, entre 1980 y 1985, si bien en el número 155 desapareció Editorial Ceres y prosiguió la publicación ahora con el sello de Bruguera, manteniendo la numeración. Dentro de Héroes del Espacio, pues, Thorkent siguió escribiendo, en total 18 novelas, de las cuales seis forman también parte del Orden Estelar. Poco después, Bruguera comienza a tener problemas económicos y acaba cerrando.

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Ediciones Fórum, a través del sello Delta, crea también colecciones de bolsilibros, y para cubrir el hueco de la ciencia ficción nos ofrece Galaxia 2000[5], que llegaría a alcanzar 33 números, entre 1984 y 1985. Viendo que la vida de Bruguera no daba para mucho, Torres Quesada se refugió en esta colección, también dirigida por Lucky Marty, y ya el propio número 1 de la misma era obra suya, Caronte en el infierno, perteneciente a la saga[6]. En total, otras seis novelas más de la Orden Estelar entraron en esta colección.

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En 1996 Ediciones B, heredera del fondo de Bruguera, hace tratos con el autor para volverle a publicar. Pese a las amplias polémicas que hubo en el tema de los derechos de autor por parte de la editorial, lo que Torres Quesada había escrito para la Casa de Mortadelo le pertenecía a él desde hacía diez años. Llegan a un acuerdo y, en la colección de libros de bolsillo VIB reedita en total ocho novelas de la saga, cuatro por volumen. Tiene buenas ventas, según se dice, y en 1998 salen otros dos volúmenes más, con ocho títulos de nuevo. Pese a funcionar bien, la colección quedó ahí parada, no se sabe el motivo. En total, las novelas que aparecieron en esa etapa fueron las siguientes:

 

Título Período[7] Volumen Edición original
Las huellas del imperio OE Vol. 1 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 525 (sep. 1980)
Los mercenarios de Whutoo OE Vol. 1 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 672 (jul. 1983)
Los humanoides de Kebash OE Vol. 1 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 551 (mar. 1981)
Las torres de Pandora OE Vol. 1 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 578 (sep. 1981)
Los enemigos de la Tierra OE Vol. 2 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 74 (ene. 1972)
Mundo olvidado OE Vol. 2 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 80 (feb. 1972)
Los conquistadores de Ruder OE Vol. 2 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 83 (mar. 1972)
Un planeta llamado Khrisdal OE Vol. 2 (VIB 205 – jul. 1996) LCDE 92 (mayo 1972)
Los aborígenes de Kalgalla OE Vol. 3 (VIB 205 – ene. 1998) LCDE 599 (1981)
Los hombres de Arkand OE Vol. 3 (VIB 205 – ene. 1998) LCDE 101 (1972)
Misión en Oulax OE Vol. 3 (VIB 205 – ene. 1998) LCDE 140 (mar. 1973)
El planeta de la venganza OE Vol. 3 (VIB 205 – ene. 1998) LCDE 264 (sep. 1975)
El enigma de Urtala OE Vol. 4 (VIB 205 – ene. 1998) LCDE 629 (ago. 1982)
Los magnicidas del tiempo OE Vol. 4 (VIB 205 – ene. 1998) HDE 142 (ene.1983)
Muerte en Undar OE Vol. 4 (VIB 205 – ene. 1998) LCDE 106 (1972)
Invasor del más allá OE Vol. 4 (VIB 205 – ene. 1998) LCDE 143 (mayo 1973)

 

Años después, a inicios del siglo XXI, surge en Madrid una pequeña editorial, Ediciones Robel, que busca reactivar el paupérrimo panorama en España en lo que respecta a la ciencia ficción. Entre varias actividades de mérito, como volver a traer a nuestro país la revista Asimov’s Science Fiction, decide reeditar la saga del Orden Estelar, y para ello llega a un acuerdo con el autor. A partir del verano de 2003 se recuperan los títulos ya aparecidos en la colección VIB, se incorporan los que faltaban, e incluso se añaden algunos que permanecían inéditos. Según explicó el editor, Jesús Rodríguez:

Sinceramente pienso que no se trata de una reedición, sino de la publicación de El Orden Estelar, porque aunque la mayoría de las novelas que componen la serie se publicaron en tres colecciones diferentes en los años setenta y ochenta, y posteriormente Ediciones B reeditó dieciséis de ellas, nunca se publicó entera como tal serie, respetando su secuencia. Además Ángel ha asumido la ingente tarea de revisar todas las novelas y ha añadido dos inéditas, Los guerreros del tiempo y La odisea del Silente, en mi opinión imprescindibles[8].

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Es decir, que Ángel Torres Quesada revisó todas las novelas, y retocó determinados elementos, algunos, posiblemente, por desfasados o para mejorarlos desde el punto de vista literario, y otros para que la continuidad entre ellos se ajustara con mayor fidelidad, en vista del orden cronológico impuesto.

Sea como fuere, el contenido de la colección de Robel es el siguiente:

 

Título Período Volumen Edición original
01 Rebeldes en Dangha IG EOE1 (jul. 2003) LCDE 127 (ene. 1973)
02 Los brujos de Lero IG EOE1 (jul. 2003) LCDE 98 (1972)
03 Huida a las estrellas IG EOE2 (ago. 2003)[9] LCDE 495 (1979)
04 Intriga galáctica IG EOE2 (ago. 2003) LCDE 520 (jul. 1980)
05 Motín en el espacio IG EOE3 (sep. 2003) LCDE 587 (nov. 1981)
06 Esclavo del imperio IG EOE3 (sep. 2003) LCDE 298 (abr. 1976)
07 Cita en el futuro IG EOE4 (oct. 2003) LCDE 369 (sep. 1977)
08 Traición en Urlanka IG EOE4 (oct. 2003) HDE 186 (nov. 1983)
09A Los guerreros del tiempo (I) OE EOE5 (nov. 2003) Inédito[10]
09B Los guerreros del tiempo (II) OE EOE6 (dic. 2003) Inédito
10 Los mercenarios de las estrellas OE EOE6 (dic. 2003) LCDE 47 (1971)
11 El poder estelar OE EOE7 (ene. 2004) LCDE 503 (mar. 1980)
12 Mercaderes del espacio OE EOE7 (ene. 2004) LCDE 109 (1972)
13 Objetivo: destruir un mundo OE EOE8 (feb. 2004) LCDE 301 (mayo 1976)
14 Contrabandistas del cosmos OE EOE8 (feb. 2004) LCDE 543 (ene. 1981)
15 Las huellas del imperio OE EOE9 (mar. 2004) / B1A[11] LCDE 525 (sep. 1980)
16 Los mercenarios de Whutoo OE EOE9 (mar. 2004) / B1B LCDE 672 (jul. 1983)
17 Los humanoides de Kebash OE EOE10 (abr. 2004) / B1C LCDE 551 (mar. 1981)
18 Las torres de Pandora OE EOE10 (abr. 2004) / B1D LCDE 578 (sep. 1981)
19 Los enemigos de la Tierra OE EOE11 (mayo 2004) / B2A LCDE 74 (ene. 1972)
20 Mundo olvidado OE EOE11 (mayo 2004) / B2B LCDE 80 (feb. 1972)
21 Los conquistadores de Ruder OE EOE12 (jun. 2004) / B2C LCDE 83 (mar. 1972)
22 Un planeta llamado Khrisdal OE EOE12 (jun. 2004) / B2D LCDE 92 (mayo 1972)
23 La odisea del Silente OE EOE13 (jul. 2004) Inédito[12]
24 La leyenda de un planeta OE EOE13 (jul. 2004) LCDE 566 (jun. 1981)
25 Los aborígenes de Kalgalla OE EOE14 (ago. 2004) / B3A LCDE 599 (1981)
26 Los hombres de Arkand OE EOE14 (ago. 2004) / B3B LCDE 101 (1972)
27 El planeta de la venganza OE EOE15 (sep. 2004) / B3D LCDE 264 (sep. 1975)
28 Misión en Oulax OE EOE15 (sep. 2004) / B3C LCDE 140 (mar. 1973)
29 El enigma de Urtala OE EOE16 (oct. 2004) / B4A LCDE 629 (ago. 1982)
30 Los magnicidas del tiempo OE EOE16 (oct. 2004) / B4B HDE 142 (ene.1983)
31 Muerte en Undar OE EOE17 (nov. 2004) / B4C LCDE 106 (1972)
32 Invasor del más allá OE EOE17 (nov. 2004) / B4D LCDE 143 (mayo 1973)
33 Surgieron de las profundidades OE EOE18 (dic. 2004) LCDE 357 (jun. 1977)
34 Guerra en el Triángulo Solar OE EOE18 (dic. 2004) LCDE 515 (jun. 1980)
35 La guerra inacabada OE EOE19 (ene. 2005) HDE 156 (abr. 1983)
36 Un agujero en el espacio OE EOE19 (ene. 2005) LCDE 563 (mayo 1981)
37 La montaña estelar OE EOE20 (feb. 2005) HDE 181 (oct. 1983)
38 Barbarroja del espacio OE EOE20 (feb. 2005) LCDE 707 (abr. 1984)
39 Una línea en el espacio OE EOE21 (mar. 2005) G2000 18 (1985)
40 Cadete del espacio OE EOE21 (mar. 2005) G2000 23 (1985)[13]
41 Rebelión en la galaxia DOE EOE22 (abr. 2005) LCDE 345 (mar. 1977)
42 Enigma en Sural DOE EOE22 (abr. 2005) LCDE 335 (ene. 1977)
43 Guerra galáctica ST EOE23 (mayo 2005) LCDE 338 (ene. 1977)
44 Señores de las estrellas ST EOE23 (mayo 2005) LCDE 332 (dic. 1976)
45 El asteroide de Kassandra ST EOE24 (jun. 2005) HDE 98 (mar. 1982)
46 La venganza de Caronte ST EOE24 (jun. 2005) HDE 135 (nov. 1982)
47 Caronte en el infierno ST EOE25 (jul. 2005) G2000 1 (1984)
48 La extraña aventura de Caronte ST EOE25 (jul. 2005) G2000 12 (1985)
49 La batalla de Sarkamat ST EOE26 (ago. 2005) LCDE 558 (abr. 1981)
50 Emigración al terror ST EOE26 (ago. 2005) LCDE 673 (jul. 1983)
51 Walkar bajo el terror ST EOE27 (sep. 2005) G2000 3 (1984)
52 El planeta de los hombres perdidos ST EOE27 (sep. 2005) LCDE 154 (jun. 1973)
53 Base secreta LE EOE28 (oct. 2005) LCDE 374 (sep. 1977)
54 Aliado de la Tierra LE EOE28 (oct. 2005)[14] G2000 6 (1984)[15]

De todas maneras, en el mundo de los aficionados y estudioso esta, con todo, imprescindible colección de Robel forjó determinadas “limitaciones” a lo que formaba, o no, parte de la Saga del Orden Estelar. Así, un grupo asesor formado por el propio Torres Quesada, obvio es, junto a especialistas tan valiosos como Carlos Sáiz Cidoncha, Alfonso Merelo y Angerues Rodríguez Sánchez, tomó para la colección una serie de obras que, en cierto sentido, conformaban un cuerpo homogéneo, con la inclusión de un grupo de personajes o motivos que dispensaban cierta continuidad. Pero se dejó de lado otras novelas que por su contexto entraban sin lugar a dudas dentro del universo del Orden Estelar. El propio Cidoncha, en un artículo previo[16] había conformado una bibliografía que se extendía de un modo más profuso. Según el escritor y estudioso Alberto Sánchez Aroca, al menos cinco novelas más debieran integrarse en la saga, entre ellas La plataforma de los dioses (La conquista del espacio nº 597, 1981) y Conflicto en Lhupara (Héroes del espacio nº 122, agosto de 1982). Y en un foro de Facebook menciona:

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Después de leer las dos novelas que he posteado en el blog[17], yo mismo he llegado a la conclusión de que sí, que son parte del ciclo indiscutiblemente porque forman parte del universo del Orden Estelar; que Cidoncha las incluyó en su cronología (lógicamente) porque su listado lo manejo; y que en la edición de Robel han quedado fuera precisamente por eso, porque no entran dentro de la “trama central”, si es que se puede decir que en dicha obra monumental haya una “trama central”. Con respecto a la edición de Robel, me alegro de que se recuperara un inédito y de que Thorkent añadiera una novela más, pero tiene otros defectos que no tienen que ver con títulos que tendrían que haberse publicado o no.

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Alberto López Aroca

Así pues, Alberto López Aroca ha confeccionado un nuevo orden “basado en el ordenamiento realizado por Carlos Sáiz Cidoncha en 1996 (o así), con un par de añadidos y apuntes míos. Es decir: he anotado qué no se reeditó en Robel (5 novelas) y qué editó Robel por primera vez (dos novelas divididas en tres números de su edición). También he apuntado algunas novelas que aparecen en la edición de Robel con alteraciones importantes respecto a los título originales (véase la saga de los Múridos y la de Jack Ulang) por deseo de Torres Quesada, y que quizá no tendría que haber retocado. Para gustos…”[18]. Una vez remitida, la reproduzco aquí, para que el lector contraste y tome sus propias decisiones. Desde aquí agradezco a Alberto su aportación.

 

Título Volumen Edición original
01 Rebeldes en Dangha EOE1 (jul. 2003) LCDE 127 (ene. 1973)
02 Los brujos de Lero EOE1 (jul. 2003) LCDE 98 (1972)
03 Huida a las estrellas EOE2 (ago. 2003)[19] LCDE 495 (1979)
04 Intriga galáctica EOE2 (ago. 2003) LCDE 520 (jul. 1980)
05 Motín en el espacio EOE3 (sep. 2003) LCDE 587 (nov. 1981)
06 Esclavo del imperio EOE3 (sep. 2003) LCDE 298 (abr. 1976)
07 Cita en el futuro EOE4 (oct. 2003) LCDE 369 (sep. 1977)
08 Traición en Urlanka EOE4 (oct. 2003) HDE 186 (nov. 1983)
09A Los guerreros del tiempo (I) EOE5 (nov. 2003) Inédito[20]
09B Los guerreros del tiempo (II) EOE6 (dic. 2003) Inédito
10 Los mercenarios de las estrellas EOE6 (dic. 2003) LCDE 47 (1971)
11 El poder estelar EOE7 (ene. 2004) LCDE 503 (mar. 1980)
12 Mercaderes del espacio EOE7 (ene. 2004) LCDE 109 (1972)
13 Objetivo: destruir un mundo EOE8 (feb. 2004) LCDE 301 (mayo 1976)
14 Contrabandistas del cosmos EOE8 (feb. 2004) LCDE 543 (ene. 1981)
15 Las huellas del imperio EOE9 (mar. 2004) / B1A[21] LCDE 525 (sep. 1980)
16 Los mercenarios de Whutoo EOE9 (mar. 2004) / B1B LCDE 672 (jul. 1983)
17 Los humanoides de Kebash EOE10 (abr. 2004) / B1C LCDE 551 (mar. 1981)
18 Las torres de Pandora EOE10 (abr. 2004) / B1D LCDE 578 (sep. 1981)
19 Los enemigos de la Tierra EOE11 (mayo 2004) / B2A LCDE 74 (ene. 1972)
20 Mundo olvidado EOE11 (mayo 2004) / B2B LCDE 80 (feb. 1972)
21 Los conquistadores de Ruder EOE12 (jun. 2004) / B2C LCDE 83 (mar. 1972)
22 Un planeta llamado Khrisdal EOE12 (jun. 2004) / B2D LCDE 92 (mayo 1972)
23 La odisea del Silente EOE13 (jul. 2004) Inédito[22]
24 La leyenda de un planeta EOE13 (jul. 2004) LCDE 566 (jun. 1981)
25 Los aborígenes de Kalgalla EOE14 (ago. 2004) / B3A LCDE 599 (1981)
26 Los hombres de Arkand EOE14 (ago. 2004) / B3B LCDE 101 (1972)
27 El planeta de la venganza EOE15 (sep. 2004) / B3D LCDE 264 (sep. 1975)
28 Misión en Oulax EOE15 (sep. 2004) / B3C LCDE 140 (mar. 1973)
29 El enigma de Urtala EOE16 (oct. 2004) / B4A LCDE 629 (ago. 1982)
30 Los magnicidas del tiempo EOE16 (oct. 2004) / B4B HDE 142 (ene.1983)
31 Muerte en Undar EOE17 (nov. 2004) / B4C LCDE 106 (1972)
32 Invasor del más allá EOE17 (nov. 2004) / B4D LCDE 143 (mayo 1973)
33 Surgieron de las profundidades EOE18 (dic. 2004) LCDE 357 (jun. 1977)
34 Guerra en el Triángulo Solar EOE18 (dic. 2004) LCDE 515 (jun. 1980)
35 La guerra inacabada EOE19 (ene. 2005) HDE 156 (abr. 1983)
36 Un agujero en el espacio EOE19 (ene. 2005) LCDE 563 (mayo 1981)
37 La montaña estelar EOE20 (feb. 2005) HDE 181 (oct. 1983)
38 Barbarroja del espacio EOE20 (feb. 2005) LCDE 707 (abr. 1984)
39 Una línea en el espacio EOE21 (mar. 2005) G2000 18 (1985)
40 Cadete del espacio EOE21 (mar. 2005) G2000 23 (1985)[23]
41 Rebelión en la galaxia EOE22 (abr. 2005) LCDE 345 (mar. 1977)
42 Enigma en Sural EOE22 (abr. 2005) LCDE 335 (ene. 1977)
43 Guerra galáctica EOE23 (mayo 2005) LCDE 338 (ene. 1977)
44 Señores de las estrellas EOE23 (mayo 2005) LCDE 332 (dic. 1976)
45 El asteroide de Kassandra EOE24 (jun. 2005) HDE 98 (mar. 1982)
46 La venganza de Caronte EOE24 (jun. 2005) HDE 135 (nov. 1982)
47 Caronte en el infierno EOE25 (jul. 2005) G2000 1 (1984)
48 La extraña aventura de Caronte EOE25 (jul. 2005) G2000 12 (1985)
49 La batalla de Sarkamat EOE26 (ago. 2005) LCDE 558 (abr. 1981)
50 Emigración al terror EOE26 (ago. 2005) LCDE 673 (jul. 1983)
51 Walkar bajo el terror EOE27 (sep. 2005) G2000 3 (1984)
52 El planeta de los hombres perdidos EOE27 (sep. 2005) LCDE 154 (jun. 1973)
53 Base secreta EOE28 (oct. 2005) LCDE 374 (sep. 1977)
54 Aliado de la Tierra EOE28 (oct. 2005)[24] G2000 6 (1984)[25]
55 Emigración al terror EOE26 (ago. 2005)[26] LCDE 673 (jul. 1983)
56 Walkar bajo el terror EOE27 (sep. 2005) G2000 3 (1984)[27]
57 La raza milenaria Inédita LCDE 361 (jul. 1977)
58 El planeta de los hombres perdidos EOE27 (sep. 2005) LCDE 154 (jun. 1973)
59 Base secreta EOE28 (oct. 2005) LCDE 374 (sep. 1977)

 

Carlos Díaz Maroto

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[1] Su debut se efectuó en 1963 con la Editorial Valenciana, dentro de la mítica colección Luchadores del Espacio nº 233, con la novela Un mundo llamado Badoom.

[2] Citado en el artículo “El Orden Estelar: La epopeya galáctica de A. Thorkent”, por Alfonso Merelo. En http://www.ciencia-ficcion.com/autores/atq/elorden/documentos/epopeya.htm; consultado el 2 de marzo de 2016.

[3] Íbid.

[4] Íbid.

[5] No confundir con la Galaxia 2001 de Editorial Andina, compuesta de 376 números entre 1975 y 1985.

[6] A su vez, dentro del Orden Estelar, Torres Quesada crea una trilogía protagonizada por Caronte, formada por La venganza de Caronte (Héroes del Espacio 135), Caronte en el infierno (Galaxia 2000 nº 1) y La extraña aventura de Caronte (Galaxia 2000 nº 12).

[7] Claves de los períodos: IG = Imperio Galáctico; OE = Orden Estelar; DOE = Decadencia del Orden Estelar; ST = Superiodidad Terrestre; LE = Liga Estelar.

[8] Entrevista realizada por Daniel Gonzalo, y publicada en la web cyberdark: http://www.cyberdark.net/portada.php?edi=6&cod=312. Última consulta: 30 de septiembre de 2016.

[9] También apareció reeditada en la revista Pulpmagazine nº 1 (septiembre de 2000), publicada por Río Henares Producciones Gráficas – Pulp Ediciones.

[10] Publicado como Ángel Torres Quesada.

[11] Con esta clave consignamos la previa edición por Ediciones B, con el nº de volumen después de la inicial, y después una letra como orden dentro del volumen (A, B, C y D).

[12] Publicado como Ángel Torres Quesada.

[13] Publicado como Alex Towers.

[14] Revisado a fondo con respecto al original. Veáse https://www.ciencia-ficcion.com/autores/atq/elorden/titulos/rooe-28b.htm

[15] Publicado como Alex Towers.

[16] Véase http://biblioteca.salamandra.edu.co/libros/Saiz%20Cidoncha,%20Carlos%20-%20La%20historia%20del%20orden%20estelar.pdf

[17] Véase http://novelasdeaduro.blogspot.com.es/2014/05/micro-resena-97-la-plataforma-de-los.html y http://novelasdeaduro.blogspot.com.es/2014/05/micro-resena-94-conflicto-en-lhupara.html.

[18] Citado por Alberto López Aroca en su listado personal.

[19] También apareció reeditada en la revista Pulpmagazine nº 1 (septiembre de 2000), publicada por Río Henares Producciones Gráficas – Pulp Ediciones.

[20] Publicado como Ángel Torres Quesada.

[21] Con esta clave consignamos la previa edición por Ediciones B, con el nº de volumen después de la inicial, y después una letra como orden dentro del volumen (A, B, C y D).

[22] Publicado como Ángel Torres Quesada.

[23] Publicado como Alex Towers.

[24] Revisado a fondo con respecto al original. Veáse https://www.ciencia-ficcion.com/autores/atq/elorden/titulos/rooe-28b.htm

[25] Publicado como Alex Towers.

[26] Con variaciones en Robel.

[27] Publicado como Alex Towers.

Cómo Francisco Javier Miguel Gómez llegó a ser Lem Ryan

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La entrada de este autor en el mundo de los bolsilibros fue muy precoz, y de la mano de Enrique Martínez Fariñas (también autor de bolsilibros, con nombres como Irving Smutty, Lucky Marty o Elliot Dooley).

Con solo quince años, un jovencísimo Francisco Javier Miguel Gómez se personó en varias editoriales con una novela de 150 folios, con temática de ciencia ficción.

Entre las editoriales se presentó en Bruguera y, sin saber muy bien qué hacer con un chaval como ese, le enviaron a hablar con Fariñas, quien en esos momentos era el encargado de las colecciones de bolsilibros de la editorial Ceres. Esta editorial era una filial de Bruguera, la cual fue creada para poder editar entre otras cosas, novelas verdes, muy típicas en los años posteriores a la Transición, entre el régimen anterior y la democracia. Para Editorial Bruguera uno de sus pilares eran los libros y tebeos para niños y jóvenes, y pensaron que si incluían novelas eróticas decaería su prestigio y a la vez las ventas.

De esta forma crearon Editorial Ceres, la cual disponía de varias colecciones, entre ellas “Héroes del Espacio”, una colección paralela a “La conquista del espacio”, que al final pasó a ser editada por Bruguera, al cierre de Ceres, siguiendo la numeración de ésta.

Como íbamos diciendo, el jovencísimo autor fue llevado ante Fariñas. Tras decirle que la iba a leer y darle unos consejos prácticos, y sugerirle que la retocara y que eliminase algunas páginas, al final le editó la novela. Fue la que llevó el título …Y ella le avisó (Colección Héroes del espacio, 123, Editorial Ceres).

Transcurridos dos años de este suceso este autor entró en nómina con Bruguera.

Datos extraídos del libro Historias de la novela popular de Angerues Ángel Rodríguez Sánchez. (Inédito).

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BIBLIOGRAFIA DE BOLSILIBROS DE LEM RYAN

  • … Y ella le avisó. Ediciones Ceres, agosto de 1982. Colección Héroes del Espacio, 123.
  • Vidas sin fin. Ediciones Ceres, noviembre de 1982. Colección Héroes del Espacio, 133.
  • Manos vacías. Ediciones Ceres, enero de 1983. Colección Doble Juego, 44.
  • La muerte es de metal. Ediciones Ceres, marzo de 1983. Colección Héroes del Espacio, 154.
  • La espada de Katham. Editorial Bruguera, mayo de 1983. Colección Héroes del Espacio, 161. Reeditada en el volumen La leyenda de Katham, de Ed. Dlorean, marzo 2014. Colección Ciudadela, s/n.
  • El ojo de Ukhlan. Editorial Bruguera, junio de 1983. Colección Héroes del Espacio, 165.
  • La mordedura de la serpiente. Editorial Bruguera, abril de 1983. Colección Doble Juego, 53.
  • Llámame muerte. Editorial Bruguera, 1983. Colección Kansas, 1305.
  • Historia de un crack. Editorial Bruguera, mayo de 1983. Colección Doble Juego, 58.
  • El león negro. Editorial Bruguera, junio de 1983. Colección Tam Tam, 52.
  • Cazadores de vampiros. Editorial Bruguera, marzo de 1983. Colección California, 1400.
  • La lesión. Editorial Bruguera, junio de 1983. Colección Doble Juego, 62.
  • Las zarpas de un gato. Editorial Bruguera, julio de 1983. Colección Doble Juego, 67.
  • La nave maldita. Editorial Bruguera, agosto de 1983. Colección Héroes del Espacio, 170.
  • La isla de la muerte. Editorial Bruguera, agosto de 1983. Colección Héroes Tam Tam, 61.
  • Espada y brujería. Editorial Bruguera, septiembre de 1983. Colección Héroes del Espacio, 175. Reeditada en el volumen La leyenda de Katham, de Ed. Dlorean, marzo 2014. Colección Ciudadela, s/n.
  • La criatura de la luna. Editorial Bruguera, octubre de 1983. Colección Conquista del Espacio, 687.

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  • Touché. Editorial Bruguera, agosto de 1983. Colección Doble Juego, 70.
  • El asesino del césped. Editorial Bruguera, septiembre de 1983. Colección Doble Juego, 77.
  • La senda de la espada. Editorial Bruguera, octubre de 1983. Colección Doble Juego, 83.
  • Cuando los dioses mueran. Editorial Bruguera, enero de 1984. Colección Héroes del Espacio, 192.
  • Peor que morir. Editorial Bruguera, enero de 1984. Colección Héroes del Espacio, 204.
  • La torre de piedra. Editorial Bruguera, septiembre de 1984. Colección Héroes del Espacio, 215. Reeditada en el volumen La leyenda de Katham, de Ed. Dlorean, marzo 2014. Colección Ciudadela, s/n.
  • Sangre bajo la luna. Editorial Bruguera, octubre de 1984. Colección Selección Terror, 587.
  • Sombras del caos. Editorial Bruguera, octubre de 1984. Colección Héroes del Espacio, 213. Reeditada, corregida, en 2012 en la revista Delirio nº 9 de editorial La Biblioteca del Laberinto.
  • El coloso dormido. Editorial Bruguera, octubre de 1984. Colección Héroes del Espacio, 215. Reeditada en el volumen La leyenda de Katham, de Ed. Dlorean, marzo 2014. Colección Ciudadela, s/n.
  • Frío en el alma. Editorial Bruguera, octubre de 1984. Colección Punto Rojo, 1158.
  • El Señor de Graark. Editorial Bruguera, febrero de 1985. Colección Héroes del Espacio, 234.
  • Violencia en las venas. Editorial Bruguera, febrero de 1985. Colección Bisonte Serie Azul, 720.
  • El cometa sin rumbo. Editorial Bruguera, marzo de 1986. Colección Basureros del Espacio, 4.

Angerues – Ángel Rodríguez Sánchez, miembro de TERBI Y ACHAB

Presentación del libro “Narraciones terroríficas” de José Mallorquí

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José Mallorquí es uno de los más importantes escritores de literatura popular española, si no el mayor. Creador de El Coyote, escribió infinidad de textos de todos los géneros. Sus obras aparecieron en las míticas colecciones de Editorial Molino -donde comenzó como traductor- y, después, en Ediciones Clipper. Este tipo de publicaciones fueron las predecesoras del bolsilibro, e inclusive El Coyote apareció, en una de sus muchas reediciones, en ese formato.

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José Mallorquí

Un escritor de tal popularidad, pero también de tanto talento, merecía atención, y la ha recibido en la exposición que actualmente se ofrece en Madrid, en la Casa del Lector del Matadero (en Legazpi, Paseo de la Chopera nº 10) con el título de “Antifaz. José Mallorquí, creador de El Coyote, y la transformación de la sociedad lectora en España“. Inaugurada el pasado día 10 de marzo, la exposición podrá visitarse hasta el próximo 24 de julio. Tiempo tenéis aún de visitarla, pues merece la pena, dado que ofrece imágenes interesantes rubricadas por información valiosa.

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Una muestra de la exposición

Dentro de esta exposición también se están ofreciendo charlas sobre el autor y su contexto, y el pasado martes 12 de abril tuvo lugar la presentación del libro Narraciones extraordinarias. Precisamente, Narraciones extraordinarias era el nombre de la revista que Mallorquí dirigió desde Barcelona pero con destino a Buenos Aires -la publicación fue prohibida en España por la censura-. Mallorquí publicó ahí clásicos españoles como Bécquer, algunos autores británicos de talento como H.G. Wells, pero especialmente se nutría de material procedente de la mítica Weird Tales, con relatos de autores como Lovecraft -posiblemente traducido ahí por primera vez en el mundo-, Derleth, Seabury Quinn y otros. Y también, “para rellenar”, añadió cuentos escritos por él. Ahora, en el libro homónimo, aparecen publicados todos los relatos de terror que escribió para la revista entre 1939 y 1943.

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Armando Boix, muy locuaz

El acto de presentación del libro comenzó a las 19:30 con Armando Boix, escritor, ensayista y director de la nueva colección Vintage donde se ubica su publicación, editada por Cyberdark. Armando dio una estupenda charla de una hora que se hizo corta, plagada de información biográfica sobre Mallorquí. Y a continuación se le sumó Luis García Prado, director de la editorial. Ahí informaron del motivo de la colección, de porqué se inicia con esta publicación y de algunos de sus objetivos. También aprovechamos para sugerir la edición de algunas de las novelas de ciencia ficción que escribió Mallorquí, como las del capitán Rido.

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Aquí, Luis G. Prado sumado a Armando

Dado lo inclemente del día y la existencia de un partido de fútbol por televisión a la misma hora, apenas nos reunimos allí una decena de espectadores, pero fue suficiente para arropar tan interesante y atractivo acto. Además, entre el público estaba César Mallorquí, hijo de José, y un excelente escritor también. Fue una sesión gozosa.

Carlos Díaz Maroto

Fotos del acto: Luis Alboreca

Bolsilibros & Cinema Bis

  • Título: Bolsilibro & Cinema Bis
  • Autor: coordinado por Javier G. Romero; textos de  Carlos Aguilar, Pablo Fernández, Pablo Herranz, Alfredo Lara López, Pedro Porcel, Adrián Sánchez. Prólogo de Lou Carrigan [Antonio Vera Ramírez].
  • Editorial: VTP Editorial.
  • Datos técnicos: 152 páginas (Gijón, 2012).

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“Peor… ¡imposible!” es un ciclo de películas coordinado por Chus Parrado que derivó en una colección de libros homónima, inaugurada con Hecho en Europa. Años después se nos ofreció una segunda entrega con Bolsilibros & Cinema Bis, una ambiciosa obra, pese a su brevedad, que busca conjugar la literatura de bolsillo europea con las adaptaciones cinematográficas que esta ha conllevado.

El ensayo arranca con un prólogo escrito por nada menos que Lou Carrigan (née Antonio Vera Ramírez), uno de los mejores autores españoles de esa corriente denominada “novelas de a duro” por el lector y “bolsilibros” por el editor. Todo un placer encontrarse con ese nombre una vez más en una publicación, aunque sea en un cometido tan breve como atípico en él. A continuación, Parrado ofrece un prefacio, seguido de una introducción por parte de Javier G. Romero, responsable del mítico e imprescindible Quatermass, y que en la presente colección actúa como coordinador y maquetador. Ambos, por descontado, informan de las premisas que han seguido para llevar a cabo el presente volumen. Y después, doce capítulos dedicados a glosar lo que el título sugiere.

Arranca, como no podía ser menos, con una visión global debida a Pablo Herranz, de título “Genealogía del cine de género europeo. De la novela popular a la pantalla”. Difícil lo tenía Herranz para comprimir tan amplia temática en las páginas de que dispone, pero lo hace con concisión, entrando directamente en materia y logrando un artículo informativo, ameno y estimulante. En él nuestro autor señala la importancia de un dato que de forma habitual se ha pasado por alto: que la literatura de género fuera en buena medida el germen sobre el que se cimentó el cine de género europeo, y que es un fenómeno atribuible a todos los países. Por ejemplo, las traslaciones llevadas a cabo sobre “El Coyote” y las de Winnetou desembocarían en la eclosión del western europeo. Lo mismo puede decirse de las adaptaciones de Emilio Salgari o, sobre todo, el ciclo de adaptaciones de Edgar Wallace emprendidas por el cine alemán, responsables del nacimiento del krimi, género que acabaría mutando en manos italianas al giallo.

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                                                                                                      Lou Carrigan

Después se brinda una primera parte dedicada a cuatro autores representativos, en concreto José Mallorquí, representando a España, escrito por Carlos Aguilar, quien se lamenta del poco provecho que nuestro cine ha hecho de su rica obra. A continuación, y correspondiente a Italia, tenemos a Emilio Salgari, obra de Alfredo Lara López, donde se establecen los rasgos principales del creador de Sandokán y el Corsario Negro, a los que achaca la mala fortuna que han tenido en su plasmación en la pantalla que, aunque numerosa –el autor data en cuarenta las adaptaciones fílmicas, centradas en su mayoría en sus dos más célebres creaciones–, no ha dado ningún título de verdadera enjundia y, sobre todo, que fuera fiel al espíritu del escritor italiano.

Edgar Wallace representa al Reino Unido en un capítulo debido a Pablo Herranz, quien se centra en sus novelas de misterio, pero sin olvidar sus aventuras africanas o exóticas, cuyo exponente más conocido sería su participación en el proyecto original de King Kong (muy magnificada después por publicistas e historiadores, de todos modos), prestando también atención, si bien de pasada, a sus adaptaciones norteamericanas y británicas. Por cierto que aporta un dato poco conocido, el que Wallace llegara a dirigir alguna de las adaptaciones de su obra a la gran pantalla. Pese a su nacionalidad inglesa, gran parte de la filmografía analizada procede de Alemania, donde el escritor era todo un fenómeno de masas, dando origen a todo un subgénero allí conocido como krimi.

Por último tenemos al alemán Karl May en pluma de Adrián Sánchez. Con un sobrio estilo, Adrián expone el ciclo de adaptaciones de Winnetou que, al igual que las de Wallace, correría por cuenta de la Rialto, y también contaría con imitaciones por parte de sus perseguidoras, plasmando la decadencia de la saga a lo largo de su desarrollo.

Todos ellos son trabajos directos y efectivos, dedicados a glosar la obra del autor, sus constantes y sus valías. Acaso, personalmente, me inclino más por los textos sobre Salgari y May, por aquello de ser de los que menos conocimiento poseo…

A continuación contamos con un segundo apartado centrado en los personajes, en este caso Lemmy Caution (por Carlos Aguilar), Jerry Cotton (de nuevo por Aguilar) y Angélica (por Alfredo Lara). Si en el caso anterior sobre los autores la selección podría considerarse discutible, aunque atinada a mi juicio, en esta ocasión el asunto se plantea de nuevo, más que nada por la gran variedad que hay disponible en el medio, pero atendiendo al espacio disponible creo que, una vez más, se ha logrado la elección pertinente. Téngase en cuenta, además, que personajes como Harry Dickson, por referir uno de los más míticos, apenas ha tenido reflejo, por desgracia, por lo que un artículo se solventaría en página y media. Una vez más, mi preferencia por Angélica, por representar un tipo de literatura poco analizado, por lo general.

Pablo Herranz regresa haciendo un recorrido fascinante sobre las novelas “de a duro” y las adaptaciones que han deparado, y así nos habla del cine de Keith Luger, Lou Carrigan o Clark Carrados, tan poco estudiado. Adrían Sánchez, por su parte, realiza un recorrido similar centrándose en el resto de Europa. Tal vez, a nivel personal, hubiera preferido que a estos dos capítulos se les otorgara más extensión, pues pese a su habilidad por glosar lo tratado en el espacio disponible, uno se queda con ganas de más. Lo cual, en cierta manera, también es un punto positivo.

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Finaliza Pedro Porcel con el capítulo titulado “La mirada del pulp”, donde se reproducen profusamente las portadas (en blanco y negro y en color) de muchas de estas publicaciones de bolsillo, al tiempo que comenta la historia de esta parte de la literatura, informando acerca de los portadistas que dieron esa vívida ilustración al texto, después inspiradores de las imágenes de las películas a las que, en ocasiones, darían lugar, y analizando el desarrollo de las propias portadas.

En definitiva, una obra estimable que cubre un capítulo poco tratado tanto de la cinematografía como de la literatura de género, absolutamente aconsejable.

Carlos Díaz Maroto